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Hinchazón de la perforación del cartílago

Estás encantado con tu nuevo piercing y no puedes esperar a enseñarlo. Unos días después, está rojo, hinchado y duele al tacto. ¿Qué ocurre?

Aunque una leve hinchazón es completamente normal después de hacerse un piercing en el cartílago, una hinchazón extrema o prolongada puede ser motivo de preocupación.

Un piercing de cartílago hinchado puede indicar:

  • Infecciones cutáneas
  • Reacciones alérgicas
  • Afecciones de la piel

¿Qué es un piercing de cartílago hinchado?

Los piercings de cartílago hinchados no son tan infrecuentes como se podría pensar, ya que la friolera del 30 por ciento de ellos acaban infectados.

Justo después de hacerte el piercing en el cartílago, es posible que notes un pequeño bulto, un enrojecimiento generalizado, una ligera hinchazón, un dolor leve o algo de sangrado. Esto es normal: ¡acabas de hacerte un agujero en la oreja!

Los cartílagos son más propensos a sufrir complicaciones por un piercing que los tejidos blandos, como el lóbulo de la oreja.

Las zonas cartilaginosas tardan más en cicatrizar y tienen mayor riesgo de irritación e infección, ya que el flujo sanguíneo que llega a la zona es reducido.

Estas partes de la oreja se rozan con el pelo más a menudo y son más propensas a sufrir tirones. La zona del tragus también suele hincharse bastante al principio del proceso de curación.

¿Qué causa un piercing de cartílago hinchado?

Infecciones de la piel

Si el enrojecimiento, la hinchazón y el dolor no disminuyen después de unos días o vuelven a aparecer después de haber desaparecido inicialmente, es un signo de infección de la piel.

La presencia de pus es una causa más inmediata de preocupación.

Un agujero recién perforado en la oreja está en carne viva y desprotegido. Esto facilita la entrada de bacterias peligrosas.

Una vez dentro, desencadenan el sistema inmunitario de tu cuerpo, que envía a sus pequeños guerreros para defenderse. Este proceso provoca una inflamación.

La mayoría de las infecciones cutáneas se limitan a una zona pequeña, como un rasguño o un corte, y desaparecen por sí solas.

Sin embargo, las infecciones que empiezan siendo pequeñas y no se toman lo suficientemente en serio pueden empezar a extenderse e incluso llegar a ser mortales en los casos más graves.

Reacciones alérgicas

Las joyas en las orejas son una causa común de reacciones alérgicas, especialmente el níquel. Es una aleación metálica que desencadena dermatitis en un 10 por ciento de la población.

Esta alergia cutánea es más frecuente en las mujeres, aunque podría deberse a que suelen llevar más joyas.

Cuanto más a menudo te expongas a un objeto extraño, más probabilidades tendrás de desarrollar una reacción alérgica.

Si eres alérgico al níquel, notarás hinchazón, enrojecimiento, picor y a veces ampollas. Una infección no suele picar y el picor suele estar relacionado con una reacción alérgica.

Granuloma piogénico y queloides

El granuloma piógeno es una proliferación común de los vasos sanguíneos. Puede estar causado por un traumatismo, como un piercing, o por una infección.

Notarás un bulto rojo y brillante, y puede llegar a ser muy doloroso. Por suerte, es benigno.

Los queloides aparecen como una cicatriz elevada que adquiere un color rojo, rosa o morado. Están causados por un exceso de proteínas en la piel que intenta repararse del daño.

Pueden tardar hasta un año en aparecer desde que te hiciste el piercing. También son benignos, pero pueden causar dolor y picor. También pueden crecer mucho y ser antiestéticos.

Estas afecciones se distinguen de una infección o una alergia, pero a primera vista pueden parecer una hinchazón.

Ambas pueden extirparse quirúrgicamente con anestesia local, congelarse mediante crioterapia, tratarse con láser o con una pomada en los casos menos graves.

Irritación general

A veces, lo que creemos que es una infección, es simplemente una irritación. Como ya hemos dicho, es normal experimentar síntomas de irritación justo después de hacerse el piercing en el cartílago.

Esto incluye enrojecimiento, hinchazón, dolor y sangrado. Estos son signos de que la piel fue sometida a un abuso o a un traumatismo, e intentará curarse y protegerse.

Cuando estos síntomas persisten, reaparecen o empeoran, es cuando hay que buscar atención médica para detectar alguna de las afecciones mencionadas.

Cómo tratar y prevenir los piercings de cartílago hinchados

El tratamiento suele ser sencillo, y hay medidas que puedes tomar para evitarlo por completo.

Cuida tu piercing

Para evitar complicaciones, adopta lo siguiente:

Lávate las manos

Antes de tocar tu piercing o tus joyas, lávate las manos con agua tibia y jabón. Acuérdate de limpiarte también las uñas.

Limpia la herida

Utiliza un jabón antimicrobiano sin perfume para formar espuma sobre la herida y frótala suavemente con las manos. Hazlo dos o tres veces al día hasta que esté completamente curada.

Limpiar las joyas

Sumerja una bola de algodón en alcohol para fricciones o en una solución particular para piercings y limpie sus piezas de joyería.

Repite esta operación dos veces al día hasta que se haya curado, y continúa haciéndolo cada semana mientras conserves el piercing.

Si todavía está demasiado sensible para quitarlo, utiliza un bastoncillo de algodón para pasar suavemente la joya mientras está intacta, evitando tocar la piel.

Manzanilla

La hoja de manzanilla tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Empapa una bolsita de té de manzanilla en agua tibia, escúrrela y apóyala sobre el piercing de cinco a diez minutos.

Aceite del árbol del té

Este aceite es conocido por sus propiedades antibacterianas y antifúngicas. Diluye una o dos gotas en un vaso de agua y aplícalo directamente sobre el piercing dos veces al día.

El aceite de trea es tan fuerte que si no lo diluyes (con agua o con un aceite portador), puede provocar una dermatitis alérgica o irritante en tu piel.

Solución salina

Diluye un cuarto de cucharadita de sal en una taza de agua y aplícala directamente sobre el piercing dos veces al día.

Se ha demostrado que la solución salina mata las bacterias dañinas, acelerando el proceso de curación de la herida.

El mejor producto para el cuidado posterior que he utilizado personalmente es el Spray para el cuidado posterior del piercing After Inked.

No sólo es vegano, sino que también está completamente libre de alcohol y aditivos.

La solución funciona bien en todo tipo de pieles, incluidas las sensibles, y se presenta en un frasco de tamaño generoso para una fácil aplicación.

Si se utiliza desde el principio del proceso de curación, el spray ayuda a reducir el tiempo de curación y pretende eliminar cualquier dolor o molestia.

No juegues

En términos sencillos, deja tu piercing en paz, a menos que lo estés limpiando. Puede empeorar los síntomas de irritación, y las bacterias de tus manos pueden encontrar una forma de entrar.

Mantén el pelo alejado

Si tu pelo es lo suficientemente largo como para caer sobre tu oreja, átalo hasta que se cure. El pelo contiene aceite, suciedad y numerosos microbios que no quieres que estén cerca de la herida.

Evita el níquel

Si no estás seguro de ser alérgico o no, evita las joyas compuestas de níquel.

Tenga cuidado con las piezas etiquetadas como oro o plata, ya que, en la mayoría de los casos, se trata de níquel chapado en oro o plata.

Opta por joyas de nailon o plástico, acero inoxidable, titanio, niobio u oro de más de 24 quilates.

Precauciones de seguridad

Existe la posibilidad de que obtengas una infección debido a las condiciones antihigiénicas del salón. Antes de seguir adelante, comprueba lo siguiente:

  • Perforador: Acude sólo a un piercing que tenga experiencia y punto. No intentes hacerlo tú mismo
  • Guantes: Tienen que usar guantes
  • Equipo esterilizado: Asegurarse de que utilizan una máquina de esterilización por calor/autoclave con todo el material no desechable. La falta de éste no sólo puede causar una infección, sino que también puedes contraer enfermedades de transmisión sanguínea como la hepatitis B, la hepatitis C, el tétanos y el VIH.

Buscar tratamiento

Si ya ha obtenido una infección del cartílago o una afección de la piel, busque tratamiento médico profesional.

Las infecciones requerirán antibióticos que se toman por vía oral o que están contenidos en una pomada que se aplica. Si hay una gran cantidad de pus que drena de la herida, es posible que tengas que ser hospitalizado.

Los siguientes síntomas indican que la infección se ha extendido y deberían instarte a ver a un médico o a ir a urgencias:

  • Secreción amarilla, verde o gris, maloliente o que rezuma en grandes volúmenes
  • Fiebre
  • Náuseas y vómitos
  • Mareos

Conclusión

Si notas que se te hincha el cartílago después de hacerte el piercing, no te preocupes, es normal que ocurra.

Cuando la hinchazón persiste, junto con otros síntomas, lo mejor es buscar tratamiento profesional.

Sin embargo, hay métodos que puedes seguir para evitar que esto ocurra.

Siempre que sigas las precauciones de higiene y seguridad adecuadas, ayudarás a minimizar los riesgos de futuras hinchazones e infecciones.

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