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¿Sangran los piercings cuando te los haces?

Sí, los piercings a veces sangran cuando te los haces, pero algunas localizaciones son más propensas a sangrar que otras.

Además, la sangre de algunas personas se coagula más rápido que la de otras, lo que reducirá la cantidad de tiempo que puede sangrar un piercing.

A diferencia de los tatuajes, que sangran siempre, algunos piercings no sangran en absoluto, aunque debes prepararte para que haya al menos una pequeña cantidad de sangre.

Otras razones por las que tu piercing sangra

Lo estás golpeando

Mientras el cuerpo inunda la zona con células sanguíneas para fijar la invasión del piercing, éste necesita un tiempo para repararse.

Si se golpea o se da un golpe constante, las nuevas células se desprenden, lo que permite que la sangre salga de la zona.

Golpear el piercing puede ser realmente complicado, sobre todo porque los nuevos hábitos aún no se han formado.

Intenta ser más consciente de la zona, siempre puedes pegar una nota cerca de un espejo donde te vistas para evitarlo.

Moverte mientras duermes

Sin saberlo, es posible que te muevas mientras duermes más de lo que crees. Incluso el más mínimo movimiento podría desprender alguna costra y mostrar algo de sangre.

Para evitarlo, considera la posibilidad de poner un esparadrapo sobre el piercing cuando te vayas a dormir. Además, intenta dormirte sin que el piercing esté en contacto con nada.

Los mejores consejos para evitar que los piercings sangren

Perforador cualificado

Siempre que te hagas un piercing, asegúrate de acudir a un profesional cualificado y con licencia, ya que es una de las mejores formas de evitar cualquier complicación y reducir el riesgo de infecciones.

Consulta sus opiniones o acude a un lugar recomendado por otras personas. Hacerse un piercing no es algo que quieras que haga tu mejor amigo con una aguja de coser, a pesar de lo que veas en las películas.

Ubicación del piercing

Algunas zonas del cuerpo son más propensas a sangrar que otras. Por regla general, los piercings en el cartílago el tejido más duro de la parte posterior de la oreja sangrarán más que los piercings en tejidos blandos, como el ombligo o la ceja.

Si te preocupa el sangrado, prueba con algún lugar más carnoso para empezar; los lóbulos de las orejas suelen ser los preferidos para un primer piercing.

Las perforaciones del cartílago pueden sangrar bastante, pero esto no suele ser motivo de preocupación.

Los piercings en la lengua son uno de los más arriesgados, y algunos profesionales pueden negarse a realizar un piercing en la lengua debido a las venas que recorren el centro de la misma.

Aun así, es posible que el artista pueda perforar tu lengua de forma inclinada o ligeramente descentrada.

Evita el alcohol

Una vez que hayas encontrado a tu profesional perfecto y sepas exactamente dónde quieres hacerte el piercing, mantente alejado del alcohol durante un par de días antes.

Los piercings sangran más si tienes alcohol en tu organismo. Esto se debe a que el alcohol diluye la sangre, lo que puede ser la razón por la que has visto las historias de horror de piercings en vacaciones por culpa del alcohol.

Excelente cuidado posterior

Los cuidados posteriores comienzan en cuanto la aguja o la pistola tocan la piel. Todos los piercings tienen la posibilidad de sangrar; después de todo, se ha hecho un agujero a través de la piel, que contiene vasos sanguíneos.

Cuando cuides un piercing nuevo, no caigas en la tentación de arrancar la costra. Según nuestra experiencia, esta es la parte más difícil para algunos, ya que la piel puede picar mucho mientras se repara.

La formación de costras es el mecanismo de defensa natural del cuerpo ante el traumatismo y protege el piercing de una infección.

Teniendo esto en cuenta, no gires ni muevas el piercing. Hacerlo puede interrumpir la costra y la curación y hacer que el piercing sangre más.

Cuando cuides de tu piercing, si notas algo de lo siguiente, acude al médico:

  • Supuración de pus verde o amarillo de la zona perforada
  • Sangrado durante más de un par de minutos
  • Piel roja y caliente sobre y alrededor del piercing

Resumen

Todos los piercings tienen la posibilidad de sangrar, pero algunos más que otros, por ejemplo, la ubicación del piercing, el traumatismo y el alcohol en la sangre.

Si eres consciente de las partes del cuerpo que no sangran tanto y te preparas correctamente para el piercing, reducirás las posibilidades de que sangre.

Incluso si sangra, no debería ser un sangrado abundante y debería dejar de hacerlo al cabo de unas semanas. Si pasa más tiempo, debes ir a que te revisen.

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